INCAMI apoya y acompaña a las distintas pastorales asociadas a la movilidad humana en Chile, entre ellas se encuentran:

PASTORAL MIGRATORIA

PASTORAL DEL MAR

PASTORAL DE LOS CIRCENSES E ITINERANTES

PASTORAL DE LOS ESTUDIANTES INTERNACIONALES

  • PASTORAL MIGRATORIA
  • PASTORAL DEL MAR
  • PASTORAL DE LOS CIRCENSE E ITINERANTES
  • PASTORAL DE LOS ESTUDIANTES INTERNACIONALES

Contribuir, a la luz del Evangelio y del mensaje de Iglesia, en la construcción de una sociedad justa, fraterna y solidaria que respete a los migrantes, refugiados y desplazados como signo y fermento del Reino de Dios.

 

En esta categoría se incluyen los siguientes grupos de personas:

  • migrantes
  • refugiados
  • desplazados

 

 

Objetivos de la Pastoral Migratoria

 

Acogida y acompañamiento

  1. “Corresponde a los países de América Latina y el Caribe como un deber de caridad cristiana, de justicia social y de solidaridad humana abrir sus puertas a los migrantes”.
  2. “Erigir, donde sea posible, parroquias personales, centros de atención y casas de acogida para los distintos grupos de migrantes, refugiados y desplazados”.
  3. “Enlazar esfuerzos entre diócesis y conferencias episcopales de las regiones afectadas y cuidando que, en la acogida y demás servicios a favor de los migrantes, se respeten sus riquezas espirituales y religiosas”.
  4. Ofrecer asesorías jurídicas y servicios de regularización de status
  5. Priorizar y acompañar a los migrantes en situación irregular.
  6. Dedicar tiempo y espacios de escucha y orientación para los migrantes, desplazados, refugiados.

 

Sensibilización social y política

  1. Promover la formación de migrantes y agentes de pastoral migratoria.
  2. Denunciar las violaciones de los derechos humanos de los migrantes, refugiados y desplazados.
  3. Promover y defender los derechos humanos de los migrantes, refugiados y desplazados, así como de sus familiares, combatiendo todo tipo de racismo, xenofobia y discriminación.
  4. Incidir, en coordinación con la sociedad civil, para una política migratoria justa y humana.
  5. Sensibilizar la sociedad, creando opinión a favor de la dignidad de los migrantes, refugiados y desplazados y dando a conocer los derechos y deberes, de los cuales ellos son sujetos.
  6. Promover ante los gobiernos la ratificación de las Convenciones Internacionales que protegen a los migrantes, refugiados y desplazados y sus familias, así como el cumplimiento de las vigentes.
  7. Establecer redes de comunión y solidaridad entre los lugares de origen, transito y destino de migrantes, refugiados y desplazados.
  8. Optimizar y articular nuestra presencia como Iglesia, fortaleciendo la red solidaria de información y apoyo a los migrantes, refugiados y desplazados y sus organizaciones.

 

Promoción humana, cultural y religiosa de los migrantes.

 

  1. Reflexionar con los migrantes, refugiados y desplazados su historia migratoria, para descubrir en ella su vocación de peregrinos que caminan hacia la realización plena, que se realiza en el encuentro con Dios.
  2. Descubrir como Iglesia que la presencia del migrante, refugiado y desplazados es símbolo de un pueblo nuevo para el cual “toda tierra extranjera es Patria y toda Patria es tierra extranjera”
  3. Promover el compartir de culturas a través de festivales, músicas, danzas, celebraciones religiosas, valorando las diferencias culturales, sociales y religiosas, para un mejor conocimiento mutuo que permita eliminar barreras y facilitar el enriquecimiento de ambas comunidades.
  4. Atender la dimensión laboral, acompañando a grupos de migrantes, refugiados y desplazados trabajadores para que se organicen y hagan valer sus derechos.
  5. Motivar al migrante, refugiado y desplazado a abrirse a los valores culturales y a la sociedad en donde se encuentra, manteniendo su propia identidad.
  6. Potenciar y dar a conocer los valores culturales, religiosos y éticos, propios de los distintos pueblos residentes en un país.
  7. Promover entre los migrantes, refugiados, desplazados y las comunidades receptoras una pedagogía de la cultura solidaria que lleve a un “nosotros” que no tiene fronteras

Salir al encuentro de las exigencias de la peculiar asistencia religiosa, social y humana que necesitan la gente del mar, para acompañar y fortalecer el proceso de la nueva evangelización en el mundo globalizado.

 

En esta pastoral se incluyen los siguientes grupos:

  1. Hombres y mujeres que trabajan en el comercio marítimo
  2. Pescadores artesanales y industriales
  3. Personal de los puertos
  4. Pensionados, federaciones y sindicatos de trabajadores del mar
  5. Los que emprenden viaje por el agua
  6. Familias de las categorías anteriores

 

Objetivos de la Pastoral del Mar

 

Acogida y acompañamiento

  1. Atender las necesidades humanas, sociales y espirituales de los marinos, trabajadores portuarios y gente del mar y sus familias.
  2. Crear un ambiente acogedor para que el marino se sienta en un contexto familiar.
  3. Dedicar tiempo y espacio para escuchar y orientar a los marinos y a la gente del mar.

 

Sensibilización social y política

  1. Sensibilizar y motivar a las Iglesias de América Latina y el Caribe, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos sobre la necesidad de interactuar con los marinos y pescadores.
  2. Estudiar, divulgar y poner en práctica en cada país la Carta Apostólica de Juan Pablo II sobre el Apostolado del Mar.
  3. Utilizar eficazmente los medios de comunicación social y otros sistemas de comunicación para la motivación de todos los sectores involucrados en el Apostolado del mar.
  4. Denunciar las violaciones de los derechos humanos de las cuales son víctima los marinos y gentes del mar.
  5. Promover ante los gobiernos la ratificación de las Convenciones Internacionales que protegen a los marinos, gentes de mar y sus familias, así como el cumplimiento de las vigentes.
  6. Promover encuentros regionales, nacionales y locales de capacitación para capellanes y agentes de la pastoral del mar
  7. Dar a conocer la pastoral del mar en los espacios gubernamentales, a los armadores con el fin de que faciliten espacios para atender las necesidades de esta pastoral.

 

Promoción humana, cultural y religiosa

  1. Lograr una efectiva formación de religiosos, laicos, marinos y pescadores, jubilados y sus familias en el Apostolado del Mar para incorporarlos activamente en esta pastoral específica.
  2. Motivar a las Conferencias Episcopales respectivas para que colaboren con las Iglesias particulares involucradas en el Apostolado del mar en el marco de la globalización de la solidaridad.
  3. Promover una visión cristiana y solidaria entorno a la actividad marítima y portuaria y en las comunidades emisoras y receptoras.

Ser presencia evangelizadora y solidaria en el mundo de los itinerantes, con el fin de salir al encuentro de las exigencias de la peculiar asistencia religiosa, social y humana que necesitan los hombres y mujeres que trabajan en dichas actividades y sus familias.

 

En esta categoría se puede incluir los siguientes grupos:

  1. los que trabajan en el sector del transporte terrestre de carga y de pasajeros;
  2. los que trabajan y viajan en el transporte aéreo;
  3. los circenses y personal de ferias y fiestas;
  4. los gitanos

 

 

Objetivos de la Pastoral de los Circenses e Itinerantes

.

Acogida y acompañamiento

  1. Atender las necesidades humanas, sociales y espirituales de los circenses, itinerantes y sus familias.
  2. Crear un ambiente acogedor para que los circenses e itinerantes se sientan en un contexto familiar.
  3. Dedicar tiempo y espacio para escuchar y orientar itinerantes y sus familias.

 

Sensibilización social y política

  1. Denunciar las violaciones de los derechos humanos de las cuales son víctimas las personas que trabajan en el mundo itinerante.
  2. Dar a conocer el fenómeno de la itinerancia y sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de crear espacio de atención y acogida.
  3. Utilizar eficazmente los medios de comunicación social y otros sistemas de comunicación para la motivación de todos los sectores involucrados en el Apostolado del mar.

 

Promoción humana, cultural y religiosa

  1. Promover espacios, momentos de celebración y lugares de encuentro con los trabajadores itinerantes y sus familias.
  2. Lograr una efectiva formación de capellanes, religiosas, laicos, itinerantes y sus familias, para incorporarlos activamente en esta pastoral.
  3. Motivar a las Conferencias Episcopales para que deleguen un representante nacional y colaboren con las iglesias particulares involucradas en esta pastoral en el marco de la globalización de la solidaridad.
  4. “Aprovechar las ocasiones y fiestas especiales que se presentan durante el año para robustecer la religiosidad popular presente en ellos”.

La Iglesia sugiere llevar adelante una labor apostólica efectiva que vaya al encuentro de los variados aspectos de la vida humana, con el objetivo de recoger experiencias y proyectar el desarrollo de una pastoral dirigida a la acogida y al acompañamiento espiritual y humano de los estudiantes internacionales. Estos alumnos enfrentan muchos problemas: la adaptación a la sociedad que los acoge, dificultades con el idioma, el contacto con sus pares chilenos, problemas económicos y de desarraigo con las consecuencias espirituales y psicológicas que todo esto provoca. La Pastoral para los Estudiantes Internacionales, aunque necesite una atención específica y especializada se inserta en el contexto de la Pastoral Universitaria.

De la movilidad de los estudiantes internacionales se desprende un compromiso que la pastoral universitaria general tiene que afrontar con esmero y atención. Dicha realidad requiere, de hecho, una serie de iniciativas específicas (también Capellanes para los estudiantes internacionales) en el ámbito de la acogida y de la orientación, para lograr una integración positiva en la universidad y un acompañamiento durante los estudios caracterizado por el vínculo con las comunidades cristianas y los grupos juveniles locales.

Tener presente que los estudiantes de Postgrado tienen aspiraciones y necesidades distintas de aquellas de los de pregrado. Además, estos alumnos, por estar más tiempo en el país, pueden integrar movimientos pastorales y de acción social de modo mucho más estable.

Hay que tener en cuenta también los migrantes nacionales, o sea, aquellos alumnos chilenos que han tenido que dejar sus ciudades de origen por motivos de estudio y que pasan por situaciones muy parecidas a aquellas de los extranjeros.

 

En esta categoría se incluyen los siguientes grupos de personas:

 

  1. Estudiantes en búsqueda de ampliar sus conocimientos y de hacer experiencias válidas que los haga crecer como personas.
  2. Estudiantes nacionales provenientes de otras ciudades del país.

 

Líneas de acción de la Pastoral de los Estudiantes Internacionales

 

  1. Acogida e integración del estudiante internacional que llega a la universidad. Hay que hacer con que se sientan bienvenidos y sepan que pueden contar con la ayuda de la Pastoral para sus necesidades y dificultades. Agentes pastorales que puedan animar a un grupo de alumnos nacionales (y también extranjeros que ya viven en el país) para que estos ayuden a desarrollar actividades de acogida y que sean los primeros amigos de los extranjeros que van llegando, brindando así una acogida personalizada y no solo institucional.
  2. Hacer un “anuncio respetuoso” y acoger a los católicos y aquellos de todas las denominaciones cristianas, así como los de otras raíces religiosas y a los no creyentes, ofreciendo una ayuda desinteresada.
  3. Trabajar la dimensión cultural, religiosa y celebrativa, teniendo en cuenta las fiestas patrias y otras fiestas significativas para el extranjero en su país de origen.
  4. Crear actividades de integración entre los locales y los estudiantes internacionales (intercambios lingüísticos, invitaciones a casa de chilenos, celebrar bienvenidas y despedidas, etc.).
  5. Las actividades de acción social desarrolladas en la universidad por los locales (variadas ayudas solidarias, misiones, trabajos de invierno y verano, etc.) son una instancia ideal para involucrar a los estudiantes internacionales, aún aquellos que no tienen ningún interés en realizaciones de cuño religioso, esto porque la sensibilidad social es compartida por muchos, independientemente de su origen. Esto termina siendo un muy válido ámbito de integración entre nacionales y extranjeros.
  6. Una vez iniciada una acción con los estudiantes internacionales, involucrarlos en la elaboración y realización de las actividades.
  7. -Escuchar a los mismos estudiantes sobre sus experiencias y necesidades y en base a esto programar y proyectar. Despertar en las Universidades y grupos pastorales la preocupación por el acompañamiento de los estudiantes internacionales.

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