Las XXII Jornadas de Migración y Refugio organizadas por el Instituto Católico Chileno de Migración, INCAMI, durante los días 10 y 11 de noviembre, terminaron con éxito y una gran convocatoria, dando cuenta de la necesidad que hay en la sociedad de desarrollar espacios para la reflexión y el debate sobre el fenómeno migratorio que hoy se registra en Chile y en toda la región. Al instalarse como un nuevo reto de las jornadas que organiza INCAMI desde 1997, elevar la discusión a instancias internacionales como el Foro Mundial para los Refugiados.

Las XXII Jornadas de migración, tuvieron como punto diferenciador e histórico la activa participación de los organismos de las Naciones Unidas: La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones, OIM y la Comisión Económica para América Latina y El Caribe, CEPAL, quienes realizaron valiosos aportes en materia de migración internacional. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas, ACNUR, representado por Rebeca Cenalmor, Jefe de la Oficina Chile, conformó la primera mesa, conjuntamente con representantes de la Organización Internacional para la Migración, OIM y la Unión Europea,  quienes reflexionaron sobre las acciones a priorizar en la construcción de un futuro chileno junto a los migrantes y refugiados, partiendo desde algunos modelos de buenas prácticas instalados en algunos países de la región con el fin de responder a las necesidades y vulnerabilidad de las personas migrantes desde la particularidad y basados en los Derechos Humanos: como guía a la sociedad chilena en su camino hacia el diseño de la nueva política migratoria nacional.

Por otra parte, la segunda mesa conformada por representantes del Servicio Nacional de Migraciones; Ministerio de Relaciones Exteriores; AVINA y moderada por CEPAL-CELADE, tuvo como objetivo primordial abordar los desafíos del diseño e implementación de la normativa y política de migraciones, destacando las coincidencias sobre la urgencia de atender a los desafíos, nuevos enfoques y actores de y para la gobernanza de las migraciones. En el plano de la política nacional de migraciones y de la norma, se comentó sobre los programas y medidas destinadas a asumir los componentes del pasivo migratorio en el país, ya sea en las residencias, protección de derechos y atención al acceso de derechos de las personas migrantes. 

La tercera y cuarta mesas tuvieron lugar en el segundo y último día de la jornada. Por su parte, en la tercera mesa participaron representantes del Ministerio del Desarrollo Social, de la plataforma RV4 de la OIM y la ACNUR, FENAMIR, Mesa Nacional de Migrantes y Refugiados de Chile e INCAMI, dando cada uno sus respectivos aportes sobre las acciones e iniciativas que se tienen que implementar para la inclusión social de las personas migrantes y refugiados, coincidiendo en la necesidad de unir esfuerzos desde todos los actores de la sociedad, de manera organizada para evitar duplicidad de funciones y lograr transparentar las acciones de cada actor, basado desde una perspectiva individual, particular, que respete las realidades de cada grupo e individuo.

 De parte del Estado, a través del representante del Ministerio de Desarrollo Social, reflexionaron sobre su responsabilidad en la falta de asistencia directa a la población migrante años atrás, lo que los llevó a actuar rápidamente abriendo 22 residencias familiares en 9 regiones del país, 8 en la Región Metropolitana, para familias con niños, niñas y adolescentes. Acción que logró el saneamiento de sitios públicos que registraban campamentos improvisados distribuidos en diferentes ciudades del territorio nacional, y a su vez atender dignamente a las familias, al destacar un levantamiento de datos con un amplio registro, donde se tomaron cuenta las particularidades, implementando una política efectiva pero también afectiva de escucha.

La última mesa compuesta por representantes de la Fundación Horizonte Ciudadano, el Observatorio Constituyente de Rumbo Colectivo y el Tribunal Supremo de Amarillos por Chile, además de la moderación del Proyecto CRISOL, fueron los encargados de reflexionar sobre los espacios de participación ciudadana y política de las comunidades migrantes y refugiadas de cara a un eventual proceso constituyente.  Al coincidir, en la necesidad de actuar en contra del relato social que busca la criminalización al migrante, como un desafío hacia al estado y al debate social y publico dejando atrás la estigmatización. Además, de la necesidad de establecer una conexión más directa entre el poder local y el Estado, pues son las municipalidades o localidades donde se les presentan las primeras oportunidades y servicios a las personas migrantes.

Al mismo tiempo, se estableció la carencia de espacios que permitan la participación activa de la vida política nacional de los migrantes, como responsabilidad en partidos políticos, lo que genera que todos los involucrados en el debate utilicen los mecanismos existentes para garantizar dicha participación migrante, con un trabajo basal y de red, teniendo a los partidos políticos como principales responsables de tener un sustancial dedicado a la migración, enfocados a que el 8% que representa la población migrante también puedan pertenecer al debate político.

Para finalizar, el embajador Pedro Hernández, Jefe de Migraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, encargado de dar las palabras finales, dio cuenta que el nuevo reto para INCAMI debe ser elevar el debate de las Jornadas a instancias internacionales “A mí me gustaría que en las próximas instancias donde me toque representar a mi país en uno de los debates internacionales del año próximo poder escuchar la voz de las jornadas y de quienes las representan, como en el próximo Foro Mundial para los refugiados en el año 2023, trabajemos desde ya con la ACNUR y la OIM para ello, debemos de colocarnos el reto de que las jornadas ya no queden circunscriptas a solo este espacio nacional”, destacó el embajador. 

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