- A través de la gestión de rescate de alimentos con empresas y agricultores de la región, principalmente, de verduras, INCAMI logró apoyar a 8 centros sociales que son parte del Programa de Apoyo Alimentario en Apoyo a la Nutrición, en la elaboración de platos de comida nutritivos para las personas migrantes en situación irregular, aunque también regulares y chilenos en situación de vulnerabilidad.
Desde abril a diciembre de 2024 el equipo social de INCAMI trabajó en un proyecto con Caritas Chile que tuvo como propósito apoyar la seguridad alimentaria y protección nutricional de la población migrante irregular residente en la Región Metropolitana. Para lograrlo, generó alianzas con ocho centros sociales que ya entregaban raciones diarias de comida en distintos puntos del Gran Santiago, con el compromiso de proveerles alimentos, principalmente, verduras, para potenciar el valor nutricional de cada plato.
Katherine Vásquez, encargada de proyectos de INCAMI explica: “Nos enfocamos en este grupo específico, debido a que los migrantes irregulares representan un importante número dentro del país. A pesar de que es una realidad latente, poco se ha explorado respecto a las dimensiones y características de este fenómeno, pero algo es claro, la búsqueda de una vida mejor cuando no se emigra por las vías regulares, les expone a una serie de riesgos desde la salida, el tránsito, la llegada y la estadía en el país de destino”.
El diagnóstico para llevar adelante este proyecto vino de observar la realidad de las personas que actualmente atiende el equipo de INCAMI. Katherine cuenta: “Vemos que muchas veces no cuentan con mayores redes, que están expuestos a la falta de trabajo o acceden a empleos precarios y las consecuencias económicas que esto trae, han amenazado gravemente a sus familias en ámbitos tan necesarios como la alimentación, y desde INCAMI el hambre y la malnutrición no nos deja indiferentes”.
Como dato de la causa, la Encuesta Nacional de Migración del año 2022 promedia que un hogar migrante está compuesto por 3 personas, entre ellos considera a niños, niñas y adolescentes, embarazadas y adultos y adultas mayores. Si esta cifra se pone en relación con el aumento de un 23% del valor de la canasta básica de alimentos, que la dejó en $56.000 (pesos chilenos) por persona, se ve claramente que puede haber dificultad para acceder a los alimentos en estos hogares.
Otro antecedente que se tuvo a la vista a la hora de escoger el perfil de los beneficiarios de este proyecto, es el conocimiento de que las personas irregulares, por su condición de indocumentadas tienen esto como traba al momento de solicitar una ayuda al Estado o a los gobiernos locales, al no contar con sus papeles.
En ese sentido, André Ramôa, encargado de coordinar el proyecto, sostuvo: “Nuestro trabajo se centró en el apoyo alimentario a estos centros sociales, ofreciendo no solo asistencia material, sino también moral, rescatando la dignidad de los beneficiarios en el ejercicio de un derecho básico: la alimentación. De esta forma, nuestro servicio social se diferencia del sistema tradicional, donde la cantidad de requisitos a menudo retrasa la entrega de recursos esenciales para la supervivencia, como la alimentación”.
Desde la Residencia Familiar Scalabrini, que fue uno de los centros beneficiados, Elisa Camacho su coordinadora, expresó una profunda gratitud al Centro de Acopio de INCAMI: “Su apoyo más que un gesto de solidaridad, es un voto de confianza en nuestra misión de servir a la comunidad migrante. Su donación nos permitió seguir proporcionando alimento no solo a las familias migrantes que albergamos en nuestra residencia, sino a quienes tocan a nuestra puerta en búsqueda de ayuda porque se encuentran en situación de calle”.
Y agregó: “Igualmente, su donación se traduce en esperanza de que juntos podemos hacer una diferencia en la vida de las personas que han sido obligadas de alguna forma a dejar sus hogares en búsqueda de un futuro mejor. En nombre de las residencias familiares Scalabrini y de todas las personas que hemos tenido el privilegio de servir. Les digo gracias, que su apoyo perdure y siga siendo una fuente de motivación para todos nosotros”.
Agradecemos a los centros que recibieron el apoyo de INCAMI, porque, finalmente, ahí es donde se elaboraron y entregaron las más de 25 mil raciones de alimento por mes. Muchas gracias a Casa de Acogida San Colombano, Residencia Familiar Scalabrini, Casa de Acogida El Arca, Comedor Comunitario San Saturnino, Cocina Social Violeta Parra, Casa de Acogida María Inmaculada, Casa de Acogida Padre Esteban y al Centro Social Migrante Macul.
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